Esteban González: “Con ese gol sentí que me metí en el corazón de los hinchas”

A poco de cumplirse un nuevo aniversario de aquel gol del Gallego González a Belgrano en el Nuevo Gasómetro, que fechas más tarde significaría el recordado campeonato de 1995, conversamos en exclusiva con el ex delantero del Ciclón.

La pandemia del coronavirus invade al mundo y hace que la gran mayoría de los argentinos permanezcan en cuarentena, y el Gallego González no es la excepción, al contrario. El ex delantero surgido en Ferro y consagrado al eterno reconocimiento en San Lorenzo integra el grupo de riesgo ya que padece de diabetes y debe tener mayores resguardos.

Él vive con su hijo y su mujer, con los cuales trata de sobrellevar la monotonía de todos estos días en casa. Sin embargo, lo hace con humor para que las cosas sean más llevaderas. A sus 58 años, Esteban destaca la colaboración familiar mientras aprovecha para limpiar y juntar ropa para poder donarla cuando todo esto se normalice. En relación a su tema de salud, el Gallego sabe que debe controlarse la glucosa cada tres o cuatro horas. Y el mensaje más importante que le dieron sus médicos, y que él también transmite: el de quedarse en casa.

A poco menos de una semana de cumplirse 25 años del 2 de abril de 1995 y aquel inolvidable gol ante Belgrano de Córdoba en el Bidegain, no existe hincha de San Lorenzo que no se emocione con tal sólo pensar en aquella conquista: el festejo del ingresado delantero junto a sus compañeros, el Bambino Veira “apañándolo” ante el árbitro, la explosión del público que había colmado el estadio, el cóctel perfecto para sucumbir ante semejante recuerdo. ¿Y a qué se debió tanta locura? A que horas antes de ser el héroe, Esteban Fernando González había sufrido la muerte de su padre, nada menos. No obstante, él había decidido estar presente para, desde el banco de relevos, regalar el gol del triunfo. Por eso, en San Lorenzo Primero quisimos conversar con este personaje tan querido en el Ciclón y dentro del mundo futbolístico.

¿Cómo era la relación con tu viejo?

Era un tipo muy duro conmigo. Me echó a los 20 años porque yo había decido dejar de estudiar y jugar a la pelota. No me regalaba nada y hasta llego a decirme “no servís para esta familia”. Pero más allá de todo eso, yo sé que fue muy feliz con todo lo que conseguí en este deporte. Cuando estaba internado, cada vez que lo iba a haber lo único que quería saber era si yo jugaba o no. Hasta llegué a mentirle para que estuviese mejor. Le decía que era titular, cuando quizás no me tocaba hacerlo o que había convertido algún gol. No había otra noticia que le importase más, una vez que escuchaba eso, me pedía que volviera a mi vida. No quería que pierda tiempo con él…

La revista “Solo Fútbol” inmortaliza en su tapa el grito de gol del Gallego aquella tarde ante Belgrano.

¿Cómo viviste la previa de ese partido con Belgrano?

Estábamos concentrados, yo compartía la habitación con (Oscar) Ruggeri. Me llamaron a las doce de la noche para que vaya a verlo a mi papá. Me despedí de él a la mañana y a la tarde estaba en el estadio para poder jugar. La decisión de jugar ese día la tomé en conjunto con mi madre, era la mejor despedida que le podíamos dar. Cuando llegué al vestuario se hizo un silencio increíble, eso habla del respeto que había por parte de mis compañeros.

¿Volviste a ver ese partido?

No, nunca más lo volví a ver. Sí recuerdo que el relato de ese gol fue emocionante. Cada vez que lo escucho siento que vuelve a estar acá conmigo. Fue la mejor despedida que le pude hacer a mi padre. Ese día muchos no sabían lo que estaba pasando y se fueron enterando en el momento. Cuando bajó de las tribunas “Gallego, querido Boedo está contigo”, la emoción que sentí fue inexplicable. Con ese gol sentí que me metí en el corazón de los hinchas.

Reviví los mejores momentos de aquel partido ante Belgrano por el Clausura 1995

¿Qué significa San Lorenzo en tu vida?

Amor eterno, no hay otra cosa que supere a la gente de San Lorenzo. Nada en el fútbol supera esa tarde, ni el abrazo que me doy con la gente en la calle agradeciéndome por aquel campeonato. Ese día fue lo máximo, y la frutilla del postre fue el gol ante Rosario Central.

Como yapa, el Gallego nos contó que en la previa del encuentro ante Rosario Central, el del título después de 21 años de sequía para San Lorenzo, en la semana el Bambino lo había llevado caminando solo a él desde la cancha auxiliar hasta el medio del terreno de juego del Pedro Bidegain, simplemente para comunicarle que no iba a ser titular en Arroyito. “Fue el golpe más duro que tuve en toda mi historia. A nivel jugador y persona, venía de hacer tres goles en los últimos partidos, no lo podía creer”, admite sin sonrojarse. Pero la historia no quedó allí porque asegura que el mismísmo Bambino lo miró y le dijo: “Movete que entrás. Dale que vas a hacer el gol del campeonato”. La historia es por demás conocida. El mismo que en la semana le avisaba que no iba a hacer titular, le adelantaba lo que minutos más tarde terminaba ocurriendo…

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