A 54 años del escándalo ante Independiente

El 24 de noviembre de 1963, Independiente debía obtener una victoria ante el Ciclón para quedarse con el título, algo que logró pero gracias al polémico arbitraje de Manuel Velarde. Como protesta y ante la falta de parcialidad del juez, el conjunto azulgrana se dejó hacer los goles con los cuales los de Avellaneda sellaron el cotejo con un lapidario 9-1. Injusticia y falta de códigos, siempre presente.

La definición del campeonato de 1963 tuvo un cierre bochornoso. Independiente y San Lorenzo debían verse las caras en la última jornada. Si los de Avellaneda ganaban se consagrarían campeones, caso contrario, deberían esperar el resultado del partido entre River y Argentinos Juniors.

San Lorenzo empezó ganando 1 a 0, gol de Héctor “Bambino” Veira. A partir de allí, el arbitro Manuel Velarde comenzó a ser protagonista, dejando pegar a mansalva a los Diablos. Como consecuencia de la inacción del hombre de negro, el Ciclón sufrió varios jugadores lesionados, entre ellos el propio Veira, la “Oveja” Telch y Zárate. Paradójicamente, la mirada cómplice de Velarde no midió con la misma vara a los jugadores azulgranas y echó a Albrecht y Páez. Hay que destacar que en aquellos tiempos sólo se permitía el cambio de arquero ya que las modificaciones del resto de los hombres de campo llegarían recién dos años más tarde, es decir en 1965.

Ante la sangría de los jugadores del Ciclón (terminó con 6 hombres) y la inmovilidad de los restantes a la manera de reclamo, los de Independiente aprovecharon y golearon a su rival 9 a 1: Savoy en cuatro ocasiones, Bernao en dos, Vázquez y Rodríguez, los autores de los tantos de Independiente. El noveno gol del Rojo lo señaló en contra de su propia valla y desde la mitad de cancha Oscar “Coco” Rossi, en contra desde la mitad de cancha. Lo que se dice, uno de los grandes escándalos del fútbol argentino…