¿Por qué siempre CASLA y nunca SA?

La pandemia del coronavirus dejó ver la importancia de un San Lorenzo que, aunque pasen los años, mantiene inquebrantable su compromiso social.
Foto: @SanLorenzo

A raíz de la pandemia del coronavirus, varios clubes de Primera División pusieron sus instalaciones a disposición del Ministerio de Salud y CASLA no fue la excepción.
Incluso cuando se decretó el ASPO a nivel nacional, el ciclón ya había anunciado en su cuenta de Twitter que en caso de que la coyuntura sanitaria lo requiriera, pondría a disposición las instalaciones de Ciudad Deportiva para la atención de pacientes con Covid-19.
Desde el comienzo de la cuarentena y aún antes de saber que las villas de Capital Federal pasarían a representar el 50% de los contagiados de la ciudad, San Lorenzo motorizó una campaña para ayudar al Barrio Padre Ricciardelli, donde el peligro del coronavirus se sumaba a las carencias estructurales. El lazo entre San Lorenzo y su labor social no solo es inquebrantable, sino que está en el ADN fundacional del club, con el padre Lorenzo Massa como guía, y continúa férreo a pesar del paso del tiempo y de los intentos privatizadores del año 2000.
En la ex villa 1-11-14, la parroquia Madre del Pueblo recibe a muchas familias que concurren diariamente a buscar comida, por lo con la colaboración del Mercado Central y Sabrostar, el departamento social del club comenzó con las donaciones para el barrio, al mismo tiempo que se compartieron vías telefónicas para que los hinchas y socios pudieran coordinar sus donaciones, o colaborar con dinero si así lo prefirieran.

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El Presidente Marcelo Tinelli visitó el Barrio Padre Ricciardelli, frente al estadio Bidegain a fines de 2019. Se reunió con el párroco Juan Isasmendi. Foto: @SanLorenzo

Sin embargo, el lazo con el club Madre del Pueblo, ubicado en el barrio aledaño a la Ciudad Deportiva de San Lorenzo, no es una novedad: desde hace años, la institución azulgrana promueve el deporte en el Barrio Ricciardelli, asistiendo y becando en distintos deportes a los pibes que entrenan en la villa, pero también llevando a los planteles a dar clínicas deportivas.
Avanzada la pandemia, por iniciativa de CASLA Social, San Lorenzo donó 500 porciones de alimento para la parroquia Madre del Pueblo y 150 para la Casa Salesiana San Antonio, donde se encuentra el Oratorio en el que se fundó el Ciclón, que se sumaron a la donación que una semana antes, por iniciativa propia, habían realizado los deportistas del club. En esa ocasión, los diferentes jugadores y jugadoras de todas las disciplinas se unieron para
enviar bolsones de alimentos básicos al lugar que funciona como escuela, capilla y comedor.
El Barrio Ricciardelli, junto con la Villa 31 de Retiro, son las zonas más afectadas de CABA. Por ese motivo, San Lorenzo cumplió con lo que había prometido el 19 de marzo y montó unidades sanitarias móviles en el Estadio Pedro Bidegain. En el Bajo Flores, el club es el epicentro de los testeos: se envían equipos para detectar
posibles casos de coronavirus en la 1-11-14 y si en la recorrida se encuentran con personas con síntomas, estas son acompañadas al Bidegain, donde se les realiza un examen físico y
el hisopado correspondiente. Si los cuadros son leves, las personas son trasladadas a un hotel para cumplir con el aislamiento, mientras que si revisten mayor gravedad, se las aloja en algún centro de salud. Como no podía ser de otra manera, para llevar adelante estas operaciones, San Lorenzo trabaja codo a codo con las asociaciones barriales y la parroquia Madre del Pueblo.

Asimismo, la institución de Boedo sigue acondicionando el predio de Avenida La Plata, donde el Gobierno de la Ciudad operará un Centro de Contención para adultos mayores en situación de vulnerabilidad, con 220 camas, divididas en 18 módulos. Para San Lorenzo, que se fundó con un mandato social insoslayable, la historia ha enseñado por qué siempre CASLA, y nunca SA.

  • 1 11 14, SA, San Lorenzo