El Patón se va pero antes se Copa con su gente...

En el día en el que la gente conmovió al Patón Bauza con un reconocimiento merecido (y en el que pudo haber sido su último partido en el Bidegain), San Lorenzo le ganó 2 a 0, con autoridad, al flojo Temperley y quedó a tiro de ingresar a la Libertadores 2016. Los goles azulgranas fueron señalados por Cauteruccio y Blandi en la vuelta del Pipi Romagnoli tras su operación.

San Lorenzo fue decididamente mejor en el primer tiempo ante Temperley, aún sin brillar y dando algunas dudas en el fondo. Obligado a ganar para intentar cerrar el ciclo de la mejor manera, es decir ingresando a la próxima edición de la Copa Libertadores, el conjunto del Patón salió decidido a llevarse por delante al Gasolero, rival que apenas pugna por asegurar la categoría. 

Un yerro de un ex de la casa, Gastón Aguirre, simplificó el partido desde el arranque. En un terreno traicionero (ya que el césped había sido regado en la previa del encuentro), el Tonga calculó mal y la pelota le pasó por debajo de la suela y le quedó a Martín Cauteruccio. El uruguayo enfiló hacia las barbas de Crivelli y definió para señalar el primer tanto del match. 

Aunque el Celeste arrimó peligro hacia el arco de Torrico, apenas se puede contabilizar una jugada en la que el arquero azulgrana debió revolcarse. El resto fue todo del Ciclón que pudo –y debió- irse al descanso con un marcador más holgado a su favor. Un par de desbordes por izquierda de Sebastián Blanco no encontraron precisión en Kalinski ni en Matos y San Lorenzo dilapidó sendas situaciones inmejorables para incrementar la diferencia. Hubo otra buena triangulación ofensiva que el fondo Gasolero despejó sobre la línea. Merecía haber sido gol. Sin embargo, la pitada de Mauro Vigliano determinaría que la primera etapa quedara con un 1 a 0 parcial. 

El comienzo del complemento fue exclusividad de San Lorenzo que cercó a Temperley sobre las adyacencias de Crivelli. Cuando el público enrojecía las palmas al ver el inminente  regreso de su emblema, Leandro Romagnoli, Sebastián Blanco tuvo un penal en carrera y un único e indefenso escollo como Crivelli debajo de los palos. Pero el mediapunta surgido en Lanús se encegueció y  la mandó a la cancha de Deportivo Riestra.

Con el  Pipi entre los once, el Ciclón yendo al frente y esperó el segundo gol, una contingencia inevitable que debería caer en cualquier momento.  La sociedad de Romagnoli con Barrientos le dio al Ciclón un poco de aquella magia que se había apagado luego de la ausencia prolongada del Pipi. San Lorenzo juegueteó a voluntad y llegó al segundo gol tras una asistencia milimétrica del Pitu que encontró en Blandi a un que no perdonó y le rompió el arco a Crivelli para decretar el 2-0 y el final del partido.

“Que de la mano del Patón Bauza, todos la vuelta vamos a dar”, fue el hit que volvió a nacer de la popular y multiplicarse en todo el estadio. Paradójicamente se escuchó cuando el entrenador confirmó que no prorrogará su vínculo con la institución. Quedará en el recuerdo esta una nueva ovación para el Patón Bauza, la tercera de la tarde-noche, un indicio de que el vínculo entre el DT y el incondicional pueblo de Boedo está llegando a su fin, al menos por este momento…